Inicio

Kopfzentrum Bielefeld

Diagnóstico instrumental

El diagnóstico instrumental complementa la exploración médica con técnicas de imagen: ecografías de la región cervicofacial y imagen tridimensional (DVT). La necesidad de cada método la decide el médico según los hallazgos y la cuestión clínica.

Ilustración: ecografía del cuello con una sonda y un ecógrafo, junto a un escáner de cabeza y una pantalla de navegación

01

Ultrasonidos (ecografía)

Las exploraciones por ultrasonidos (ecografía) utilizan ondas sonoras y no emplean rayos X. En la región de la cabeza y el cuello sirven, entre otras cosas, para evaluar los tejidos blandos, como las glándulas salivales, los ganglios linfáticos y las alteraciones del cuello. El médico decide si una ecografía es útil en cada caso tras la exploración y en función de la cuestión clínica que se desee aclarar. En el Kopfzentrum Bielefeld, las exploraciones se realizan con el sistema de ecografía ACUSON Maple de Siemens Healthineers.

¿Cómo se realiza la exploración?

Se aplica sobre la piel un gel que mejora la transmisión de los ultrasonidos. Se desplaza una pequeña sonda por la zona que se va a explorar; las imágenes aparecen en tiempo real en una pantalla. La exploración es indolora y, por lo general, no requiere una preparación especial. Su duración depende de la cuestión clínica que se desee aclarar.

Aplicaciones en la región de la cabeza y el cuello

Las cuestiones clínicas habituales afectan a los tejidos blandos: hinchazón o alteraciones de las glándulas salivales, ganglios linfáticos del cuello aumentados de tamaño o anómalos, quistes cervicales y bultos de origen incierto bajo la piel. La ecografía también puede utilizarse como primera prueba de imagen ante una hinchazón, por ejemplo, en la infancia. Si se necesita una muestra de tejido, puede realizarse una punción con aguja fina dirigida mediante control ecográfico.

Limitaciones y técnicas complementarias

El hueso y el aire dificultan la propagación de las ondas sonoras, por lo que las estructuras situadas detrás de ellos o en espacios llenos de aire no pueden evaluarse mediante ecografía, o solo de forma limitada. Para estudiar cuestiones relacionadas con el hueso se dispone de TC/DVT o RM; para muchas cuestiones relacionadas con los tejidos blandos, la RM resulta especialmente informativa. Por ello, los hallazgos ecográficos siempre se valoran junto con los síntomas, la exploración y otros resultados; el equipo le explicará qué técnica es adecuada en su caso y dónde se realiza.

02

Radiología y DVT

La tomografía volumétrica digital (DVT), también denominada TC de haz cónico, es una técnica basada en rayos X que permite representar en tres dimensiones una zona seleccionada de la cabeza y la cara. Proporciona información detallada, especialmente sobre las estructuras óseas. El médico decide si resulta útil una DVT u otra prueba de imagen en función de la cuestión clínica concreta.

Ilustración en color del equipo de DVT de la imagen cargada, con sillón para el paciente y unidad de adquisición de imágenes giratoria

¿Cómo se obtienen las imágenes tridimensionales?

Una fuente de rayos X y un detector se desplazan alrededor de la cabeza y captan imágenes desde distintas direcciones. A partir de ellas, un ordenador calcula un conjunto de datos volumétricos. Estos pueden visualizarse en distintos planos de corte y representarse como un modelo tridimensional. Así pueden evaluarse la posición, la forma y las relaciones entre estructuras vecinas.

Aplicaciones en ORL (otorrinolaringología) y en el ámbito oral y maxilofacial

Según la cuestión clínica, la DVT puede utilizarse para evaluar la anatomía ósea de la nariz y los senos paranasales, del hueso temporal y de los huesos maxilares y faciales. Las imágenes tridimensionales pueden ayudar, por ejemplo, a estudiar determinadas alteraciones o lesiones y a planificar una intervención. No todos los síntomas requieren una exploración con rayos X; en primer lugar se realizan la entrevista clínica y la exploración física.

El Kopfzentrum describe el uso de datos de imágenes de TC o DVT para la navegación quirúrgica Fiagon en determinadas intervenciones de nariz y senos paranasales. Para ello, las posiciones de los instrumentos se relacionan con los datos de las imágenes. La navegación complementa la orientación durante la intervención, pero no sustituye la valoración médica.

Procedimiento y preparación

Antes de obtener las imágenes se revisan la cuestión clínica y las imágenes previas disponibles. Informe al equipo si está embarazada o pudiera estarlo. Es posible que deba quitarse las joyas, las gafas u otros objetos extraíbles de la zona que se va a explorar para que no afecten a las imágenes.

La cabeza se coloca en la posición adecuada para la zona que se va a explorar. Mientras se mueve la unidad de adquisición de imágenes, permanezca lo más inmóvil posible y siga las instrucciones del equipo. La adquisición de las imágenes es indolora; para una DVT habitual de las estructuras óseas, por lo general no se necesita un medio de contraste. La posición exacta y la duración dependen del equipo y del protocolo de adquisición.

Protección radiológica y valoración individual

La DVT utiliza rayos X ionizantes y, por tanto, no está exenta de radiación. Toda exploración requiere una indicación médica que la justifique. La zona de adquisición y los ajustes se seleccionan de forma que se obtenga la calidad de imagen necesaria para el diagnóstico con la menor exposición posible. Una valoración cuidadosa es especialmente importante en niños y adolescentes.

La exposición a la radiación depende, entre otros factores, del equipo, del volumen de adquisición y de los ajustes. Por ello, no es correcto afirmar de forma general que la DVT siempre implica menos radiación que la TC. Ante un posible embarazo, se evalúa con especial cuidado si la exploración es necesaria, si puede posponerse o si existe una alternativa adecuada.

Limitaciones y técnicas alternativas

La principal utilidad de la DVT es la visualización de las estructuras óseas. Para muchas cuestiones relacionadas con los tejidos blandos, los nervios o la extensión de un tumor, otras técnicas son más adecuadas. Una TC convencional puede aportar información adicional según la cuestión clínica; la RM no utiliza rayos X y resulta especialmente útil para muchas valoraciones de los tejidos blandos. La ecografía o la endoscopia también pueden complementar una exploración o constituir una alternativa.

Resultados y planificación de los siguientes pasos

Las imágenes se interpretan por profesionales y se valoran junto con sus síntomas y los resultados de las demás exploraciones. A partir de esta valoración se determinan los siguientes pasos: por ejemplo, ampliar el estudio, iniciar un tratamiento conservador o planificar una intervención quirúrgica. Antes de la cita, el equipo aclarará con usted qué exploración se necesita, dónde se realizará y qué aspectos deben tenerse en cuenta sobre la cobertura de los costes.

Preguntas frecuentes de los pacientes

Esta información general no sustituye al asesoramiento médico personal. Debe seguir las indicaciones del equipo que le examine.

¿Cuándo es útil el diagnóstico instrumental?

La ecografía y la DVT responden a preguntas distintas: la ecografía valora tejidos blandos como glándulas salivales, ganglios o tiroides, y la DVT muestra estructuras óseas y la posición de las piezas dentales. Ninguna sustituye la exploración médica, ambas la complementan. El médico elige el método adecuado según los hallazgos y la cuestión clínica.

Navegación en el quirófano

En intervenciones próximas a estructuras críticas, la navegación quirúrgica puede mostrar la posición de los instrumentos en una imagen tridimensional. Los sistemas de navegación del Kopfzentrum se describen en la página de equipamiento. A la página de equipamiento