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Kopfzentrum Bielefeld

Prescripción y adaptación de audífonos

Oído, audición y vértigo
Ilustración médica: audífono retroauricular con un fino tubo acústico y molde auricular en el conducto auditivo, junto a una paciente sentada durante la adaptación

Ante una pérdida auditiva, un audífono puede mejorar la audición y la comprensión. Antes de la adaptación se realiza una exploración audiológica médica; sobre esa base se emite la prescripción y el dispositivo se ajusta de forma individual y se prueba en la vida cotidiana.

Antes de la adaptación: exploración

Primero se exploran el oído y la membrana timpánica y se mide la audición. Se distingue entre el sonido que llega al oído interno solo atenuado (hipacusia de conducción, normalmente afectado el oído externo o medio) y el daño del propio oído interno (hipacusia neurosensorial; la presbiacusia es un ejemplo frecuente). Según qué parte del oído esté dañada y con qué intensidad, se consideran distintos tratamientos. Si la pérdida auditiva es transitoria —por ejemplo por un tapón en el conducto auditivo o líquido en el oído medio—, primero se aclara la causa.

Prescripción

Para la adaptación de un audífono se necesita por lo general una prescripción médica, que se expide tras la exploración audiológica. Las personas aseguradas en el sistema público tienen, conforme al § 33 apartado 1 SGB V, derecho a una adaptación de audífonos sin copago; además del aparato, la adaptación incluye servicios como la adaptación, la comprobación, el mantenimiento y la reparación. La prestación estándar es la adaptación de ambos oídos. Si y en qué forma se asumen los costes depende del estado del seguro y se comenta previamente.

Adaptación

La adaptación se realiza conjuntamente con el óptico-acústico. Se efectúan mediciones audiológicas, el aparato se ajusta individualmente a la pérdida auditiva y se ofrece para probarlo en la vida diaria. Son habituales los aparatos que se llevan detrás de la oreja (HdO) y los que se sitúan dentro del oído (IdO); el tipo depende de la clase y grado de la pérdida auditiva y de las exigencias cotidianas. En el ajuste fino puede medirse también el sonido directamente en el conducto auditivo para comprobar la configuración. Normalmente se necesitan varias citas hasta que el ajuste es adecuado; después siguen controles y mantenimiento.

Límites y otras posibilidades

Un audífono mejora la audición y la comprensión, pero no sustituye la audición natural. Si y en qué medida ayuda en cada caso depende de la clase y grado de la pérdida auditiva; no puede garantizarse un resultado concreto. En caso de hipoacusia neurosensorial grave o sordera puede considerarse un implante coclear. Si los audífonos no bastan en una situación unilateral, también son posibles los sistemas de conducción ósea. La elección de la solución adecuada se comenta en conjunto según los hallazgos.

Fuentes médicas