Kopfzentrum Bielefeld
Hipoacusia súbita

Una pérdida repentina de audición en un oído, acompañada de ruidos en el oído (acúfenos), puede indicar una hipoacusia súbita. Se habla de hipoacusia súbita cuando no se identifica un desencadenante concreto de la alteración repentina de la audición. Los síntomas típicos son una pérdida repentina de la capacidad auditiva, acompañada de acúfenos, sensación de presión en el oído interno y, en ocasiones, percepción de un mismo sonido en dos tonos distintos. El especialista en ORL establece el diagnóstico de hipoacusia súbita cuando aparecen estos síntomas. Para determinar la localización exacta y el alcance de la alteración, se realizan diversas pruebas.
Diagnóstico
Exploración ORL: revisión del conducto auditivo y del tímpano.
Pruebas auditivas: estudio complementario para valorar con mayor precisión el trastorno auditivo, que incluye otoscopia, timpanometría, audiometría, medición de otoemisiones acústicas, audiometría del tronco cerebral y pruebas de imagen.
Opciones de tratamiento
Conducta expectante en los casos de hipoacusia súbita menos pronunciada: en el 30-50% de los casos se produce una recuperación espontánea. Puede realizarse otra prueba auditiva al cabo de unos días.
Tratamiento ambulatorio: en los casos de hipoacusia súbita pronunciada, vértigo asociado o un trastorno auditivo previo en el otro oído, se recomienda un tratamiento con cortisona por perfusión intravenosa. Estas perfusiones pretenden reducir la pérdida auditiva y favorecer la recuperación. Esta recomendación se acompaña de otras exploraciones para el diagnóstico de exclusión, con el fin de identificar la causa exacta de la hipoacusia súbita y descartar otras posibles enfermedades. Es importante que estas medidas se lleven a cabo bajo supervisión médica para garantizar la mejor atención y asistencia posibles.
Inyección intratimpánica de cortisona: si no se produce mejoría con el tratamiento por perfusión. Se administra una solución de cortisona con una jeringa a través del tímpano hasta el oído medio. Este tratamiento puede repetirse varias veces.
Audífonos: si persiste la pérdida auditiva, puede ofrecerse asesoramiento sobre el uso de audífonos.
Tratamiento farmacológico:
Comprimidos: pueden administrarse comprimidos de cortisona.
Tratamiento ambulatorio por perfusión: tratamiento rápido con cortisona por perfusión intravenosa.
Medicamentos para mejorar la circulación sanguínea: los estudios no han demostrado su eficacia.
Es importante tener en cuenta que, en la actualidad, ya no se considera estrictamente necesario un tratamiento rápido y urgente mediante perfusiones, como en el caso de un infarto de miocardio o un ictus. La elección del tratamiento depende de la gravedad y de la causa de la hipoacusia súbita, y una valoración integral del paciente es fundamental para garantizar el mejor tratamiento posible. La intervención médica temprana y un tratamiento adaptado a cada paciente son factores clave para tratar con éxito a los pacientes con hipoacusia súbita.