Kopfzentrum Bielefeld
Extirpación de las amígdalas (amigdalectomía) y reducción de las amígdalas (amigdalotomía)

Motivos para el tratamiento
Aumento del tamaño de las amígdalas en niños: puede dificultar la alimentación y la respiración nocturna.
Ronquidos con pausas respiratorias: especialmente cuando las amígdalas están muy aumentadas de tamaño.
Amigdalitis recurrentes: pueden hacer necesaria la extirpación quirúrgica.
Absceso amigdalino: acumulación de pus que no responde de forma suficiente a los antibióticos.
Segunda opinión médica independiente: derecho a solicitar una segunda opinión para revisar la necesidad de la operación.
Opciones de tratamiento
Cirugía:
Extirpación parcial (amigdalotomía): indicada cuando las amígdalas son demasiado grandes y los problemas inflamatorios no son el motivo principal. Se extirpa la parte sobrante con láser o con un dispositivo de alta frecuencia o radiofrecuencia. Poco dolorosa, con bajo riesgo de hemorragia.
Extirpación completa (amigdalectomía): extirpación de las amígdalas junto con su cápsula. Se realiza bajo anestesia general y suele causar dolor tras la intervención, por lo que requiere analgésicos. Existe riesgo de hemorragia posoperatoria, por lo que se realiza con ingreso hospitalario.
Después de la intervención
Reposo físico: recomendado durante dos o tres semanas después de la intervención.
Desaparición de las placas blancas: similares a las costras de una herida cutánea, en la zona donde se encontraban las amígdalas.
Riesgo de hemorragia posoperatoria: especial atención durante las primeras semanas después de la operación.
Revisión: debe acudir a un especialista en ORL (otorrinolaringología) para comprobar el estado de cicatrización.