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Kopfzentrum Bielefeld

Malformación del oído medio – rehabilitación con cirugía de la atresia y diadema BAHA

ORL pediátrica
Ilustración en color: niño con un sistema auditivo por conducción ósea sobre una diadema blanda (BAHA softband) detrás de la oreja, junto a un corte del oído con atresia auditiva, osículos malformados y una cóclea intacta

Una malformación del oído medio es una deformidad congénita del oído medio en la que los osículos están alterados, fusionados o no formados por completo. Puede presentarse con el conducto auditivo abierto –por ejemplo, como fijación congénita del estribo– o junto con una malformación del oído externo en la que el conducto auditivo está cerrado o muy estrechado (atresia auditiva). El resultado es una hipoacusia de conducción que, según su grado, puede ser profunda. En la mayoría de los casos el oído interno está desarrollado normalmente, por lo que las perspectivas de rehabilitación auditiva son buenas.

Diagnóstico

La audición se comprueba ya en el cribado auditivo neonatal; una prueba auditiva objetiva (BERA) confirma el grado de la hipoacusia. Una tomografía computarizada del peñasco con corte fino muestra el canal auditivo, los osículos y el trayecto del nervio facial; con ello se planifica si es posible, y en qué forma, una cirugía de la atresia. Si ambos lados están afectados, se adapta tempranamente una prótesis auditiva para que la audición y el habla puedan desarrollarse con normalidad.

Cirugía de la atresia

En la cirugía de la atresia se crea un nuevo canal auditivo y se restablece la transmisión del sonido reconstruyendo o sustituyendo los osículos. La intervención requiere una anatomía favorable del canal auditivo, el oído medio y el nervio facial, y a menudo se combina con la reconstrucción del pabellón; el momento y el orden de las intervenciones se deciden individualmente en el equipo.

Riesgos y límites de la cirugía de la atresia

No todos los oídos son aptos para la cirugía de la atresia; su conveniencia depende de la anatomía observada en la TC. El nuevo conducto auditivo puede volver a estrecharse o cerrarse, por lo que pueden ser necesarios cuidados regulares y, en ocasiones, una nueva intervención. Como en toda cirugía del oído medio, existen riesgos poco frecuentes, como la lesión del nervio facial, el daño del oído interno con pérdida auditiva o acúfenos, y el vértigo. Además, en el nuevo conducto puede formarse un colesteatoma (piel que crece hacia dentro), y el injerto de tímpano puede perforarse o desplazarse hacia fuera (lateralización); ambas situaciones pueden requerir una nueva cirugía. El resultado auditivo varía de una persona a otra y puede empeorar con el tiempo; algunos niños siguen necesitando después un sistema auditivo.

Fuente: Winters R, Shermetaro C. External Ear Aural Atresia. StatPearls, NCBI Bookshelf, actualizado 11/2025 – https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK563257/ · Kuşçu O et al. Outcomes, Complications and Management of the Congenital Aural Atresia Surgery. Int J Otolaryngol Head Neck Surg 2014 – https://doi.org/10.4236/ijohns.2014.34031 · De La Cruz A, Teufert KB. Congenital aural atresia surgery: long-term results. Otolaryngol Head Neck Surg 2003;129:121–127 – https://doi.org/10.1016/S0194-59980300531-X

Sistema auditivo por conducción ósea con diadema (BAHA softband)

De forma alternativa o complementaria, el sonido se conduce hasta el oído interno intacto: un sistema auditivo por conducción ósea (BAHA) se coloca sobre una diadema blanda detrás de la oreja y transmite el sonido por conducción ósea directamente a la cóclea. Esta adaptación es posible ya en la primera infancia y puede usarse sin cirugía; los estudios muestran que en muchos niños la audición puede mejorar notablemente y que puede apoyarse el desarrollo auditivo y del habla; el beneficio individual depende del tipo y la extensión de la malformación. En la malformación bilateral puede adaptarse en ambos lados.

Curso y seguimiento

La adaptación con diadema, los controles auditivos y un cambio posterior a un sistema de conducción ósea implantado o a la cirugía de la atresia se planifican de forma interdisciplinaria: la otorrinolaringología, la audiología y, si es necesario, la cirugía plástica trabajan juntas. Las pruebas auditivas regulares documentan la evolución; en el caso unilateral se valora de forma individual si conviene un sistema auditivo con diadema o si, por el momento, bastan los controles regulares.