Inicio

Kopfzentrum Bielefeld

Vaciamiento ganglionar cervical (neck dissection)

Cuello y cabeza
Ilustración en color de una operación en el lateral del cuello: paciente con campos azules, colgajo de piel elevado, grupos ganglionares junto a los grandes vasos y una mano con guante que sostiene un instrumento fino
Ilustración anatómica del cuello en perfil lateral con grupos de ganglios linfáticos cervicales marcados en color, sin etiquetas

¿Cuándo es necesario un vaciamiento ganglionar cervical?

En los tumores de cabeza y cuello, las células cancerosas viajan primero con la linfa hacia los ganglios linfáticos del cuello. El vaciamiento ganglionar cervical extirpa los grupos ganglionares afectados cuando la extensión está demostrada o se sospecha con fundamento. Es un componente importante del tratamiento, por ejemplo en cánceres de la cavidad bucal, la faringe, la laringe o la glándula tiroides.

Diagnóstico y planificación

La ecografía del cuello, la tomografía computarizada o la resonancia magnética muestran el tamaño y la posición de los ganglios sospechosos; una punción con aguja fina puede aclarar los hallazgos. La extensión de la intervención se planifica individualmente a partir de estos resultados y se acuerda en el comité interdisciplinar de tumores.

Tipos de operación

La forma básica es el vaciamiento radical, en el que se extirpan todos los grupos ganglionares de un lado del cuello. En la forma radical modificada se extirpan los ganglios conservando estructuras importantes como músculos, nervios o vasos; es hoy el tipo más frecuente. El vaciamiento selectivo se limita a los grupos donde el tumor se disemina con mayor probabilidad.

Desarrollo de la operación

La intervención se realiza bajo anestesia general y, por lo general, con ingreso hospitalario. A través de una incisión en el cuello se extirpan los grupos ganglionares acordados junto con el tejido adiposo y conjuntivo circundante, preservando los nervios y los grandes vasos en la medida de lo posible.

Después de la intervención

Tras la operación se realiza una vigilancia en el hospital, habitualmente con drenajes en el cuello. La piel de la oreja y del lado del cuello puede estar temporalmente insensible; la hinchazón es habitual. Revisiones oncológicas periódicas con exploración, ecografía y controles de imagen acompañan el cuidado posterior.