Kopfzentrum Bielefeld
Alteraciones de la posición de los pabellones auriculares

La corrección de las alteraciones de la posición de los pabellones auriculares, en particular de las orejas prominentes, es una intervención de cirugía plástica que se realiza tanto en niños como en adultos. Este procedimiento no solo aborda las preocupaciones estéticas, sino también las dificultades de los pacientes más jóvenes que pueden sufrir burlas o problemas de confianza en sí mismos.
Motivos para el tratamiento
Las orejas prominentes pueden deberse a distintos motivos, como un plegamiento insuficiente del cartílago auricular o un exceso de cartílago. Estas características físicas pueden plantear importantes dificultades psicosociales a las personas afectadas. Especialmente en los niños, la prominencia llamativa de las orejas puede dar lugar a burlas que perjudiquen la autoestima y la integración social. Una corrección temprana, idealmente antes de comenzar la escolarización, puede ayudar a evitar estas experiencias negativas.
Opciones de tratamiento
Cirugía: la operación, conocida como otoplastia de aproximación, suele realizarse de forma ambulatoria. En los niños se lleva a cabo bajo anestesia general, mientras que en adolescentes y adultos puede emplearse anestesia local o general según la situación. El procedimiento quirúrgico incluye una incisión detrás de la oreja, a través de la cual el cirujano remodela el cartílago para acercar el pabellón auricular a la cabeza. El objetivo es conseguir una forma de las orejas natural y estéticamente satisfactoria, sin que parezcan pegadas de manera poco natural o dobladas.
Objetivo del tratamiento
La decisión de corregir las alteraciones de la posición de los pabellones auriculares no suele ser solo una cuestión estética, sino también de bienestar personal e integración social. La cirugía moderna ofrece métodos eficaces para corregir las orejas prominentes de forma discreta y con resultados duraderos, buscando siempre un aspecto natural. Son importantes el asesoramiento individualizado y una planificación cuidadosa de la intervención para satisfacer lo mejor posible las expectativas del paciente y preservar la función de los oídos.
Después de la intervención
Después de la operación se coloca un vendaje envolvente que sostiene y protege los nuevos contornos. Este vendaje se mantiene durante aproximadamente una semana. En los niños se suelen utilizar suturas reabsorbibles, lo que simplifica los cuidados posteriores. Durante las primeras semanas tras la intervención se recomienda llevar una cinta en la cabeza para proteger las orejas, especialmente por la noche. Las revisiones periódicas son fundamentales para supervisar la cicatrización y garantizar unos resultados óptimos. El resultado definitivo de la corrección es visible al cabo de unas semanas, cuando ha remitido la hinchazón.