Kopfzentrum Bielefeld
Traumatología (fractura de los huesos nasales y del tercio medio facial)
Los traumatismos faciales afectan con frecuencia a la nariz y al tercio medio facial. Una exploración cuidadosa y un tratamiento oportuno ayudan a preservar la respiración, la función y la forma del rostro.

Fractura de los huesos nasales
La fractura de los huesos nasales es la fractura ósea más frecuente de la cara. Los signos típicos son hinchazón, hematoma, sangrado nasal, una desviación visible de la nariz y dificultad para respirar por la nariz.
Si el hueso nasal está desplazado, suele poder recolocarse en los primeros días tras el traumatismo, en cuanto la hinchazón lo permita. Además, se comprueba si el tabique nasal está lesionado o si existe un hematoma septal, que debe tratarse con rapidez.
Fractura del tercio medio facial
El tercio medio facial comprende el maxilar superior, el hueso cigomático, la órbita y el armazón nasal. Las fracturas pueden manifestarse por adormecimiento de la mejilla, visión doble, una alteración de la mordida o aplanamiento de la mejilla.
La planificación se basa en pruebas de imagen, por lo general una tomografía computarizada. Los fragmentos óseos desplazados se recolocan quirúrgicamente y, si es necesario, se estabilizan con pequeñas placas, utilizando siempre que sea posible accesos poco visibles.
Después del tratamiento
La aplicación de frío, mantener la cabeza elevada y evitar sonarse la nariz y practicar deporte durante las primeras semanas favorecen la recuperación. Las revisiones permiten comprobar que el hueso y los tejidos blandos cicatrizan correctamente.
