Kopfzentrum Bielefeld
Dilatación y aumento de la trompa de Eustaquio

La trompa de Eustaquio conecta el oído medio con la nasofaringe. Iguala la presión del oído medio, lo protege de secreciones y ruidos y drena las secreciones. Cuando la trompa permanece persistentemente obstruida aparece una sensación de presión en el oído, la audición suena apagada y se producen otitis medias recurrentes o derrames detrás del tímpano. Con la dilatación tubárica, la trompa de Eustaquio se ensancha de forma endoscópica con un fino catéter con balón; el aumento tubárico comprende procedimientos quirúrgicos que apoyan la apertura y la función valvular de la trompa.
«He desarrollado ambos procedimientos». – Prof. Dr. med. Dr. rer. nat. Holger Sudhoff
¿Cuándo se consideran estos procedimientos?
La disfunción de la trompa de Eustaquio se trata al principio de forma conservadora, por ejemplo con medidas descongestivas, aerosoles nasales o ejercicios de compensación de presión. Si la sensación de presión, la ventilación limitada o los derrames recurrentes persisten durante más tiempo a pesar de este tratamiento, se valora si una operación tiene sentido. Esto incluye la microscopia del oído, una medición de la presión del oído medio (timpanometría), la endoscopia nasal y, en su caso, una prueba de la función tubárica. La cirugía solo se contempla cuando se ha confirmado una disfunción tubárica persistente y se planifica de forma individual.
Desarrollo de la dilatación tubárica
La dilatación tubárica suele realizarse con anestesia general breve. A través de la nariz se accede al ostio de la trompa con un endoscopio; mediante un fino catéter guía se introduce un balón en el segmento cartilaginoso de la trompa de Eustaquio y se hincha allí brevemente a una presión definida. A continuación se retiran el balón y el catéter. El procedimiento suele poder realizarse de forma ambulatoria; la exploración previa proporciona los detalles.
Aumento tubárico
Si la dilatación por sí sola no es una opción o la función resulta insuficiente, pueden considerarse procedimientos quirúrgicos adicionales. En el aumento tubárico se sostiene quirúrgicamente la región del ostio de la trompa para mejorar la apertura y la función valvular de la trompa de Eustaquio. Qué procedimiento es adecuado depende del hallazgo, de la causa de la disfunción y de los resultados de las pruebas previas, y se determina de forma individual.
Riesgos y cuidados posteriores
Como en toda intervención, este procedimiento conlleva riesgos que se explican detalladamente en la consulta preoperatoria. Pueden aparecer molestias temporales en la zona de nariz y oído, hemorragias leves o una afectación temporal de la función tubárica; las lesiones de estructuras vecinas son menos frecuentes. Los datos sobre el efecto a largo plazo de estos procedimientos son todavía limitados; las sociedades científicas consideran la dilatación con balón un procedimiento con seguridad documentada, mientras el beneficio a largo plazo sigue estudiándose. Hablamos de los beneficios y las alternativas de forma individual. Tras el procedimiento se controlan la ventilación y la audición; el seguimiento se planifica de forma individual.