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Kopfzentrum Bielefeld

Reapertura de la trompa de Eustaquio tras obliteración

Oído, audición y vértigo
Dibujo esquemático en color de la trompa de Eustaquio: un instrumento fino abre una obstrucción cicatricial en su abertura nasofaríngea.

La obliteración significa que la trompa de Eustaquio está cerrada de forma permanente, por ejemplo por cicatrices tras cirugía o radioterapia. Puede afectar la ventilación del oído medio y provocar líquido detrás del tímpano. En casos seleccionados se considera la reapertura quirúrgica (recanalización). Se diferencia de la dilatación con balón de una trompa estrechada pero aún permeable.

Evaluación y planificación del tratamiento

Antes del tratamiento se estudian la causa y la localización del cierre y el estado del oído medio. Se realizan exploración del oído, pruebas auditivas y endoscopia de la nasofaringe; otras pruebas dependen de los hallazgos. Se comentan individualmente los beneficios, riesgos y alternativas, como la ventilación mediante un drenaje transtimpánico.

Reapertura quirúrgica

En la publicación enlazada abajo, el Prof. Holger Sudhoff describe la reapertura endoscópica con láser por vía transnasal o transoral, seguida de dilatación con balón y una férula temporal durante seis semanas. En un caso se utilizó un acceso transtimpánico. La técnica depende de la anatomía y del tratamiento previo; no es el tratamiento habitual de toda disfunción tubárica.

Resultados, riesgos y seguimiento

El estudio retrospectivo incluyó cuatro pacientes. A los diez a 24 meses, tres de los cuatro oídos tratados no presentaban derrame y la trompa volvía a ser permeable. No se comunicaron complicaciones quirúrgicas en esta pequeña serie; ello no demuestra una tasa general de éxito ni ausencia de riesgo. Los riesgos posibles incluyen sangrado, lesión de estructuras vecinas y un nuevo cierre cicatricial. Los controles valoran la permeabilidad, la ventilación y la audición.

Fuentes médicas